Con motivo de la próxima cumbre sobre el cambio climático (o “el supuesto cambio climático” para otros) me he decidido a escribir un post acerca de este tema, virtiendo un poco de ácido sobre los llamados “negacionistas”.
Pues bien, que mejor que empezar por el lobby neoliberal que salió a la luz hace unos meses, impulsado por Gabriel Calzada y promocionado por Aznar, el gran abanderado de la libertad (o “neolibertad”). Gabriel Calzada, presidente del instituto Juan de Mariana, ha emitido un informe acerca del plan energético español en el que se fomentaba el uso y la investigación de energías renovables. Los estudios de este señor están financiado por Esperanza Aguirre (parece que no se contenta con dilapidar la sanidad pública, ahora también quiere destruir un plan energético alternativo) y “enchufado” a los medios de comunicación para dar eco de su informe, por Aznar. Uno de los canales que más difusión le han dado en EE.UU es (como iba a ser si no) la FOX, teniendo las consecuencias previsibles de esta difamamación (una de ellas es que Obama ha eludido volver a hacer cualquier mención a este plan energético).
Que este informe da pie a muchas sospechas, tanto por su rigor científico como por su objetividad, es un hecho inaludible (todo está dentro de un mismo circulo:promotor, divulgador, patrocinador, financiador. Todo gira en torno a la FAES y allegados. Y por si fuera poco, sobre este informe planea la sombra de Exxon, una de las principales petroleras estadounidenses).
Obviamente, se ha emitido un contrainforme al presentado por el Insituto Juan de Mariana. Éste desmiente lo expuesto en el elaborado por este Instituto . Sin embargo, sobra decir que este contrainforme, al no tener de su parte a gigantes mediáticos como la cadena FOX, no ha tenido tantísima difusión, por lo que no se ha podido contrarestar los efectos del primero como se debiera.
Además de este informe presentado hace ya unos meses, también nos encontramos con otro gran abanderado de la teoría “negacionista”: Václav Klaus. Este señor es el autor del libro “Planeta azul (no verde)”, (lo bueno de tener dinero y medios para emplearlo, es la gran difusión que le puedes dar a tus ideas), donde, según su autor:
“La teoría del calentamiento global y la hipótesis sobre sus causas, masivamente difundida hoy en día, puede que sea una teoría mala, puede también que sea una teoría sin valor, pero en todo caso es una teoría muy peligrosa”, concluye Václav Klaus en Planeta azul (no verde). ¿Por qué?, se pregunta. Entre otras cosas, responde, porque “como nos ha mostrado el comunismo, las ambiciones humanas megalómanas, la falta de modestia y de humildad siempre terminan mal”.
Con los ojos de un economista liberal y el corazón de quien ha sufrido en carne propia el totalitarismo comunista, Václav Klaus analiza, en este libro, la solidez de las hipótesis y de las soluciones que propugna la última moda entre los ecologistas: el calentamiento global. Plantea preguntas muy sencillas: “¿Se produce en realidad el calentamiento global?”; “¿Existen pruebas de la influencia del ser humano en el calentamiento global?”; “¿Puede el hombre hacer algo con el clima?”… Rebate con argumentos las respuestas divulgadas como dogmas de fe por los entusiastas del calentamiento global. Y ofrece una solución alternativa basada en una premisa: “El mejor ambiente para el ser humano es el ambiente de la libertad”.
Empecemos detallando su postura. Uno de sus principales argumentos para sostener esta teoría y responder a esas preguntas planteadas, se basa en las extinciones y en que el planeta se rige por una serie de ciclos en los que se sufren cambios en la temperatura ambiental (tales como las grandes glaciaciones y los periodos interglaciales).
Pues bien, varios datos que contravienen a esta postura:
1.- La diferencia fundamental entre el calentamiento natural de la tierra como sistema y el que se está sufriendo en la actualidad es la intensidad y la relativa velocidad con la que se está elevando la temperatura. La tierra como sistema tiende a autorregularse. y sus especies, a adaptarse (las que no lo hagan serán “víctimas” de la selección natural), pero para que se de esta adaptación, el cambio térmico ha de ser progresivo. La ingente cantidad de CO2 que se vierte a la atmósfera (que se ha ido incrementando más y más desde la revolución industrial) al ser plenamenta antrópica afecta indiscutiblemente al desarrollo natural de los acontecimientos ambientales del planeta.
2.- Es más, no se trata solo del CO2 y demás gases de efecto invernadero, es que, junto a estos gases, también se pueden vertir vapores sulfúricos y nitrosos, así como gases con contenido en algunos halógenos, como el cloro o el fluor, que entre otras cosas, pueden producir lluvias ácidas (los gases sulfurosos reaccionan con el vapor de agua de la atmósfera y se produce ácido sulfúrico, que al caer en la tierra priva al reino vegetal de su ingesta de sales minerales, vital para su desarrollo).
3.- Otro argumento en detrimento de los negacionistas: a esta tajante negativa a aceptar el cambio climático y sus efectos colaterales, es impresionante como la visión a corto plazo de estas personalidad abanderadas de la libertad les puede llevar a tener posiciones que rozan la estupidez. Llegan a decir que el hecho de que el planeta suba unos grados “no es para tanto”, y que “algunas regiones saldrán beneficiadas” (por ejemplo, la tundra, seguramente con unos graditos más tendrán una temperatura más agradable, que eso mate a especies más sensibles a los cambios de la temperatura no es para tomarlo en consideración (claro, como nosotros somos homeotermos…las especies que no lo sean nos las traen al fresco).
4.-Y bueno, ya para más datos (y estos si que son objetivos al 100%, ya que se tratan fundamentalmente de datos numéricos recogidos por el IPCC (Intergovernmental Panel on Climate Change) está este informe del IPCC
http://nzclimatescience.net/images/PDFs/ipcc_review_updated_… en el que básicamente se recogen el número de científicos que han hecho correciones al informe del IPCC (5 de 2500 científicos han hecho correciones, el resto, o son unos nihilistas acerca del tema, o bien consideran que las predicciones acerca del cambio climático son acertadas). Añadir que no solo el IPCC se encarga de estudios meteorólogicos y demás relacionados con este tema. Hay más institutos, estudios científicos independientes, cantidad ingente de datos y correlaciones que avalan la veracidad del cambio climático.
5.- Indistintamente del debate acerca de la correlación entre cambio climático y calentamiento globlal, y, a su vez, la relación entre calentamiento global y emisiones de gases efecto invernadero, lo que se ha comprobado por institutos meteorológicos y demás expertos en la materia, es que:
a.- La temperatura de la atmósfera está aumentando.
b.- La temperatura atmosférica es mayor en aquellos puntos donde se da una mayor concentración del dióxido de carbono.
6.- Y para más inri aún, a parte de las consecuencias atmosféricas que estos GEIs (gases de efecto invernadero) producen, también puede tener consecuencias muy graves en las aguas. Si en el agua se incrementa la temperatura, la cantidad de gases disueltos (tales como el oxígeno, fundamental para la existencia de organismos en el seno del agua) disminuye (a mayor temperatura, menor cantidad de gas disuelto). A parte de la relación entre temperatura y nivel del mar.
7.- Mi abuelo también lo piensa. Dicho así parecera una tontería. Pero tiene un matiz bastante interesante. L@s abuel@s, en su sabiduría longeva y basada casi íntegramente en la praxis y la observación, declaran: “antes el tiempo no era así, había primaveras y otoños, las temperaturas más normales. No pasabas del frío al calor ni del calor al frío tan rápido”. La sabiduría popular también puede resultar una buena baza en mi argumentación contra los negacionistas. Mi abuelo es una persona sabia.
Sin embargo, y por desgracia, los disidentes de estos datos y demás modelos matemáticos de predicción acerca de la evolución futura del clima (que pueden ser más o menos exactos, pero que, por lo general, se adecuan considerablemente bien a los datos recogidos hasta ahora) están siendo alentados por empresas que les proporcionan grandes cantidades de dinero.
Como conclusión, datos creo que he dado unos cuantos para rebatir la teoría negacionista, se me han olvidado muchos y algunas partes las podría haber concretado más, pero eso me parecía ya excesivo para un único post. Como argumento final (y seguramente menos válido, ya que esta matizado por cierta subjetividad) es que, personalmente, son de más confianza estudios realizados por científicos independientes versados en la materia que el libro de un ECONOMISTA, presidente de la república Checa, financiado, avalado y presentado por FAES (y más personalmente, por Jose María Aznar, que ha llegado a decir que el ecologismo “radical” atenta contra la libertad de las personas). La demagogia de estos abanderados de la “libertad” (o “neolibertad”) es cada vez más apabullante.
Mirar para otro lado y negar lo evidente es lo más fácil, sin duda. Pero tenemos la inteligencia y los medios necesarios para evitar esta devacle ambiental.
En mi opinión, la desmesurada belleza del planeta en el que vivimos (y por el disfrute de las generaciones futuras) merece cualquier esfuerzo.